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El Piper PA 18 Super Cub

El avión Súper preferido

Existe un avión que los pilotos más exigentes del mundo, se niegan a cambiar por ningún otro.
Un avión que cuesta una fracción de lo que vale un jet privado, pero que ha salvado más vidas en lugares remotos, que cualquier helicóptero de rescate, un avión tan simple que puede repararse con herramientas simples y tan confiable que los pilotos de Alaska, lo llaman el único avión en el que confían sus vidas, cuando vuelan sobre territorio donde no hay pistas, no hay hospitales y no hay segundas oportunidades.


Es muy codiciado porque es el avión definitivo para pistas cortas y zonas difíciles (bush plane).
Despega y aterriza en menos de 100 metros, vuela muy lento sin caer y se adapta a tierra, nieve o agua, gracias a su cuerpo liviano y gran potencia.
Se ha convertido en una leyenda y después de 77 años, nadie ha podido crear algo mejor para volar donde otros no pueden hacerlo.
Su historia comienza en un taller de Rochester en Nueva York, en 1926/27 los hnos Clarence Gilbert Taylor y Gordon Taylor fundaron la Taylor Brothers Aircraft Company. El sueño de ellos era de crear un avión, al alcance de cualquier ciudadano, ya que en aquel momento era un privilegio poder comprar uno. Eran complicados de volar y solo al alcance de ricos y militares.


Diseñaron un pequeño monoplano con la estructura soldada y forrado en tela, con asientos en tamdem, muy liviano, de vuelo lento y gran visibilidad a ambos lados. Pero la depresión de 1930 obligó a quebrar la compañía la cual fue comprada por William Thomás Piper, por U$761 dólares. Piper mantuvo a Clarence Taylor como presidente, ya que su hno murió en 1928 en un vuelo de prueba.
Más tarde Piper contrata al ingeniero Walter Jamouneau, quien lo va modificando, en esa evolución en 1949 surge el Piper PA 18, con la cola más redondeada, motor de arranque, flaps de 3 posiciones y un motor más potente primero Continental C90-12F de 90 HP y más tarde el Lycoming O-235 de 108 HP. Sigue siendo hoy en día una leyenda en todo el mundo.