El Congreso de Intendentes aprobó por unanimidad un marco común para regular la circulación de monopatines eléctricos y otros vehículos de movilidad personal en Uruguay. Las nuevas disposiciones establecen límites de velocidad, condiciones de seguridad, requisitos para los conductores y mecanismos de registro, con el objetivo de unificar criterios entre los 19 departamentos. La decisión fue adoptada el jueves 24 de setiembre. La regulación comprende principalmente monopatines eléctricos, plataformas de autoequilibrado y monociclos eléctricos, mientras que quedan fuera de estas nuevas exigencias las bicicletas tradicionales, las de pedaleo asistido y los monopatines sin propulsión propia. Para que los vehículos que entran en esta iniciativa queden comprendidos, deberán tener una única plaza, ser propulsados exclusivamente por motores eléctricos y alcanzar una velocidad máxima de entre 6 y 25 kilómetros por hora. El uso estará autorizado a partir de los 14 años. En el caso de los menores de 18 años, deberán tener autorización firmada por sus padres o tutores. Requisitos: tendrán que disponer de un sistema de frenado, luces laterales, frontales y traseras, chaleco reflectivo y algún dispositivo de señalización. El vehículo deberá contar con un tag que identificará al conductor habilitado para circular.
Otro detalle, tendrán como obligatorio un aporte mínimo como el Seguro Obligatorio de Automóviles (SOA). «La idea no es de recaudación sino de ordenar», indicaron. Entre las prohibiciones, la ordenanza establece que no se puede circular por la vereda, no se podrá conducir utilizando celular, auriculares u otros dispositivos que disminuyan la atención, ni bajo los efectos de alcohol, cannabis, estupefacientes u otras sustancias que afecten la capacidad para manejar. Están sujetos a las normas de tránsito como cualquier vehículo que usa la calzada, semáforos, carteles de pare, sentido y preferencias de tránsito. No se creará una nueva categoría de licencia de conducir para estos vehículos, no obstante, las intendencias tendrán la posibilidad de implementar mecanismos de formación básica en seguridad vial, incluyendo cursos o evaluaciones teóricas. Las intendencias buscan establecer criterios comunes frente al crecimiento de los vehículos eléctricos de movilidad personal, para ordenar su convivencia con peatones, bicicletas y vehículos motorizados, definiendo por primera vez condiciones homogéneas de circulación y seguridad para todo el territorio nacional.