Salud

EFECTO DICIEMBRE

¿Cuál es el efecto en la salud mental de sobrecargar la agenda este mes?

Como si de un mandato divino se tratara, desde antes del inicio de diciembre los grupos de whatsapp estallan de propuestas para reunirse a despedir el año. Cómo impactan las exigencias sociales en el cuerpo y la mente ya agotados de compromisos.

Como si en lugar de terminarse el año, se acabara el mundo, desde fines de noviembre, comienzan: “Hagamos algo antes de fin de año”, “tenemos que vernos”, “arreglemos ahora, después nadie puede”.
Y, así, se levanta la bandera de largada de una carrera contra el tiempo, para llegar a agendar cuanta reunión social permita el calendario. Incluso en contra del cansancio y la necesidad de descanso que el cuerpo pide hace rato.

¿Cuál es la causa por la que a esta altura del año a la gente le urge reunirse, incluso con personas que tal vez no vieron en todo el año? ¿Por qué la mayoría de las personas no puede decir que no a este tipo de compromisos? La opinión de licenciados en psicología…
Valeria Roca, “si bien el calendario marca el 31 de diciembre un fin, el 1 de enero las personas siguen teniendo el mismo trabajo, relaciones, familias, amigos, pero algo pasa que aceleran el cuerpo y quieren hacer este último mes todo aquello que sienten que deberían haber logrado antes que suenen las 24:00 del 31″.
“Para contradicción, nuestro cuerpo ya sabe que está llegando fin de año y empieza a bajar la energía, subir el cansancio y querer que todo termine, pero finalmente, en contraposición a ello, entramos en un frenesí de compras, consumo y estrés -sostuvo-. Tenemos una tendencia a cargarnos de obligaciones durante el año y nos cargamos de responsabilidades en lo social a su fin. Es como un ‘no poder parar a tiempo’, como si resultara difícil poner un freno y pararnos a registrar lo que necesitamos”.
¿Cuál es el efecto en la salud mental de sobrecargar la agenda este mes?
Ignacio Enriquez: generar compromisos más allá de nuestras posibilidades puede frustrarnos y agotarnos tanto física como mentalmente. Como todo proceso, si nos sobrecargamos vamos a ver los efectos en algún momento, y surgirán emociones como: irritabilidad, desgano, tristeza, frustración, cansancio, ansiedad, etc.
Mariam Holmes: sobrecargar la agenda en este mes puede tener efectos negativos en la salud mental, causando estrés, agotamiento, lo que impacta en el bienestar emocional.
Valeria Roca: nuestras emociones nos sobrecargan en épocas de crisis y dificultades, llenándonos de apatía, de una bruma mental en la que falla la concentración y aparece incluso el agotamiento físico -agregó-.

Cuando le damos a todo un sentido exacerbado, donde no podemos fallar, debemos tener una mesa impecable, queremos regalar a toda la familia pero la economía no ayuda, y debemos buscar precios y pasar horas en búsqueda de lo lindo y económico, es probable que estemos perdiendo el sentido a lo importante.
Queriendo ubicar a las fiestas y las reuniones en otro punto de agenda, y de cumplir con los objetivos.

Lo mejor sería, primero, bajarnos de la montaña rusa y preguntarnos qué y quién tiene sentido para nosotros, independientemente de la corriente que diciembre lleva. ¿Qué tenemos ganas de hacer y con quién? ¿Qué precio tiene tener 4 reuniones en una semana? ¿Quiero o tengo que ir? Si al menos pudiéramos hacernos alguna de estas preguntas antes de decir “sí” a todo, quizá podamos estar más conscientes de nuestros propios sentidos y sin sentidos, sin afectar el disfrute de las tradicionales fiestas. Fuente Infobae.